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La importancia de las Ferias de Ciencia: un camino holístico entre la investigación, el arte y la comunidad

En f a c e, la educación no se limita a la acumulación de contenidos. La entendemos como una experiencia vital que integra razón, emoción, cuerpo, creatividad y sentido. Desde este marco, las Ferias de Ciencia emergen como escenarios privilegiados donde los estudiantes pueden pensar, sentir, crear y transformar. No son simples eventos académicos: son espacios rituales y comunitarios donde la curiosidad se vuelve movimiento, donde las ideas se hacen materia y donde la palabra amorosa acompaña los procesos de descubrimiento.

Por: Giovanny Marulanda– Docente de socionaturales

La feria como un espacio de mayéutica: preguntar para comprender y comprender para transformar

En una educación basada en la mayéutica, el conocimiento nace del diálogo, del asombro y de la pregunta profunda. En las Ferias de Ciencia, los estudiantes se enfrentan al desafío de formular interrogantes propios:

  • ¿Qué fenómeno quiero comprender?
  • ¿Cómo puedo explicarlo desde mis sentidos, mis emociones y mi razonamiento?
  • ¿Cómo se conecta esto con mi vida, mi comunidad y el planeta?

Este proceso, que puede parecer académico, es profundamente humano. La ciencia no se enseña: se vive. Y cuando el participante experimenta el método científico desde la reflexión personal y colectiva, se convierte en protagonista de su aprendizaje.

La literatura educativa sostiene que el aprendizaje activo y basado en proyectos favorece el pensamiento crítico, la curiosidad sostenida y la autonomía (Freeman et al., 2014). Las Ferias de Ciencia son una expresión directa de esta pedagogía viva.

Más allá del experimento: la ciencia como una experiencia estética

En f a c e , hablar de ciencia es también hablar de sensibilidad. El conocimiento deja de ser una estructura rígida y se vuelve creación, poética, arte. Por eso incorporamos la perspectiva STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas), que reconoce que las artes potencian la creatividad, la comunicación y la imaginación científica.

La articulación entre ciencia y arte se manifiesta en múltiples dimensiones:

  • Modelos, maquetas y prototipos transformados en obras visuales.
  • Mapas conceptuales que funcionan como paisajes estéticos.
  • Performances, música o relatos que explican procesos naturales.
  • Ilustraciones y diseño gráfico para representar ideas complejas.
  • Esculturas o instalaciones que Comunican hipótesis de manera sensorial.

Investigaciones en pedagogía STEAM demuestran que integrar lo artístico fomenta la motivación intrínseca, aumenta la persistencia frente al error y abre nuevos caminos para la resolución creativa de problemas (Yakman & Lee, 2012).

De esta manera, la feria no es solo un evento de exposición, sino un escenario de expresión donde cada estudiante puede mostrar su forma única de entender el mundo.

Un proyecto que teje comunidad: familias, colegio y territorio

La feria es un tejido colectivo. Las familias se integran desde la palabra amorosa, reconociendo los avances, los retos y los procesos de sus hijos e hijas. No llegan como espectadoras, sino como acompañantes. Celebran el esfuerzo, validan las preguntas y se sorprenden con las nuevas comprensiones de sus hijos.

La feria, además, se convierte en un espacio donde el colegio reafirma su compromiso con el territorio. La educación holística necesita del entorno; no se encierra en sí misma. Las Ferias de Ciencia hacen visible esta apertura, pues conectan el conocimiento con los problemas y oportunidades del contexto social, ambiental y cultural.

Las investigaciones sobre participación comunitaria en educación indican que la interacción entre escuela y familias fortalece el sentido de pertenencia, mejora el desempeño académico y nutre la autoestima estudiantil (Epstein, 2018).

El valor de la presencia de universidades, colegios aliados y entidades gubernamentales

Cuando otras instituciones participan en la feria, se genera un puente entre la escuela y el mundo. La presencia de universidades, colegios invitados, organizaciones científicas y entidades gubernamentales ofrece múltiples aportes:

  1. Ampliación del horizonte de sentido
    Los estudiantes reconocen que su proyecto tiene relevancia fuera del aula. Ver profesores universitarios, investigadores o expertos leyendo sus trabajos legitima su experiencia y refuerza su autoconfianza.
  2. Vinculación con la ciencia real
    Las universidades y centros de investigación permiten que los estudiantes conozcan herramientas, modelos y tendencias científicas actuales. Esto despierta vocaciones, orienta intereses y muestra caminos profesionales.
  3. Construcción de ciudadanía científica
    Entidades gubernamentales —como secretarías de ambiente, salud, cultura o ciencia— ofrecen perspectivas sobre políticas públicas y problemáticas reales. En este diálogo, los estudiantes comprenden que la ciencia es una herramienta para transformar la sociedad y proteger el planeta.
  4. Intercambio y cooperación entre instituciones educativas
    Cuando otros colegios participan, los estudiantes descubren que existe una comunidad más amplia de jóvenes que investigan, preguntan y crean. Esto fortalece el reconocimiento mutuo y el pensamiento colaborativo.
  5. Validación pública del modelo pedagógico
    Estos encuentros permiten que las instituciones externas conozcan nuestra forma de educar desde el holismo, la mayéutica y la palabra amorosa. Al ver los resultados —los proyectos, la expresión artística, la profundidad reflexiva— se evidencia la calidad y coherencia de nuestra propuesta educativa.

La feria como espacio de síntesis: un viaje interior y exterior

Las Ferias de Ciencia condensan los procesos del año:

  • la exploración,
  • la pregunta,
  • la investigación,
  • el error,
  • la reflexión,
  • la creación,
  • y la transformación.

Cada participante vive la feria como un acto de síntesis, donde integra sus saberes socionaturales, su crecimiento emocional y su capacidad de comunicar con claridad. Este tipo de experiencias son esenciales en la formación holística: no solo enseñan contenidos, sino que fortalecen la voluntad, la identidad, la sensibilidad y la relación con el otro.

Una educación que expande el mundo interior y el mundo colectivo

En f a c e, creemos profundamente en la educación que despierta, que pregunta, que abraza, que transforma. Las Ferias de Ciencia representan ese espíritu:  un lugar donde la ciencia se encuentra con el arte, la comunidad con el conocimiento, y la palabra amorosa con la investigación rigurosa. Son un testimonio de que aprender puede ser un acto profundamente humano, creativo y transformador. Seguir fortaleciendo estos espacios es seguir construyendo un futuro donde nuestros estudiantes puedan reconocerse como seres capaces de comprender, sentir, crear y transformar su realidad.